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Nuestra sociedad es cada vez más intolerante con las sonrisas no atractivas, se rechazan los signos de suciedad y falta de cuidado. La exposición al café, té, bebidas gaseosas, comidas aderezadas con productos colorantes, la mala higiene bucal o el tabaco dañan progresivamente el esmalte y borran cualquier signo de blancura y así, con el paso de los años, la mayoría de las dentaduras pierden su color y se vuelven de tonos amarillos. Estas y otras razones justifican que el blanqueamiento dental se haya convertido en una de las técnicas con más demanda.
Técnicas: NOVOSALUD cuenta con el sistema LÁSER como estimulador, pero no siempre es imprescindible. El blanqueamiento dental puede realizarse en un consultorio dental o en casa. En ambos casos se usan geles a base de peróxidos que oxidan las manchas y proporcionan así un color más blanco a la dentadura.
El tratamiento más popular es el método realizado en casa. En él, el odontólogo toma una impresión de los dientes y hace una férula adaptada a la boca del paciente. Una vez en casa, el paciente tiene que cubrir los dientes con el gel blanqueador durante 2 horas diarias o durante la noche por espacio de dos a tres semanas. Este gel suele contener una solución de peróxido de carbamida del 10 al 15%, aunque también se usan soluciones más concentradas en pincelado que se dejan 30 segundos durante 15 días y proporcionan resultados seguros y efectivos. En general, el método realizado en casa es efectivo siempre que se realice bajo la supervisión del odontólogo.
El tratamiento que se desarrolla en la consulta se compone de varios procedimientos que son realizados por el odontólogo. Los resultados son excelentes y se logran a través del uso de geles y su posterior activación a través de la luz LED. Este procedimiento puede tardar entre 30 minutos y una hora por visita. El paciente debe realizar varias sesiones para alcanzar el blanqueamiento deseado.
Con estos procedimientos se consigue que los productos liberados penetren en el diente y lleguen a la dentina que es la que determina el color que vemos.
Durante el proceso de blanqueamiento puede ocurrir que los dientes se noten más sensibles. Por este motivo, antes de realizarse un blanqueamiento, la boca debe estar en perfecto estado de salud, libre de caries y de enfermedad periodontal.
Sólo un profesional sabe establecer el grado de decoloración que padeces y puede determinar el tipo e intensidad de tratamiento que precisas para obtener el blanco ideal en cada caso. |